Registraduría avala firmas de Abelardo De La Espriña: cómo se verificaron los 5 millones de apoyos
Contexto político y la necesidad de recolectar firmas
En Colombia, la inscripción de candidaturas independientes o la apertura de consultas populares depende de la obtención de un número determinado de firmas de ciudadanos aptos. Para la campaña del abogado Abelardo De La Espriña, el objetivo era superar los 5 millones de firmas, cifra que, de lograrse, le permitiría presentar una propuesta ante la Registraduría Nacional del Estado Civil.
El proceso de recolección comenzó a principios de 2024, con una red de voluntarios que recorrían barrios, municipios y ciudades, recogiendo firmas en formularios físicos y, en algunos casos, en plataformas digitales autorizadas por la Registraduría. La normativa exige que cada firma sea respaldada por la cédula de ciudadanía del firmante y que los datos sean validados por funcionarios de la entidad.
El papel de la Registraduría en la validación de firmas
La Registraduría Nacional del Estado Civil es la autoridad encargada de certificar la autenticidad de los documentos presentados por los aspirantes a cargos públicos. Su labor incluye:
- Revisar la legibilidad de los datos personales.
- Confirmar que la cédula del firmante coincida con la firma manuscrita.
- Verificar que no exista duplicidad de firmas en la misma circunscripción.
- Aplicar criterios de rechazo cuando se detecten irregularidades, como firmas ilegibles o datos incompletos.
Según el comunicado oficial de la Registraduría, el 4 de diciembre de 2024 se concluyó la fase de validación y se confirmó la existencia de 5 millones de firmas válidas para la campaña de De La Espriña.
Acusaciones de impresión masiva de firmas
Durante la campaña, surgieron rumores en redes sociales que insinuaban que De La Espriña había impreso las firmas que entregó a la Registraduría. El hashtag #Colomb se utilizó para difundir la supuesta práctica de “fabricar” firmas con impresoras de oficina.
Sin embargo, fuentes periodísticas de EFE y de medios locales desmentían la acusación, señalando que:
- Los formularios presentados tenían la estructura y el formato exigido por la normativa.
- Los técnicos de la Registraduría realizaron muestreos aleatorios y detect